viernes, 1 de octubre de 2010

Desde Ecuador, el llamado de la CONAIE

CONAIE: Llamado a la Unidad por una Instauración del Estado Plurinacional de los Pueblos

Quito, 30 de septiembre de 2010.-  Un proceso de cambio, por más débil que sea, corre el riesgo de ser derrotado o juntarse a la derecha, nueva o vieja, si no establece alianzas con los sectores sociales populares organizados y se profundiza progresivamente.

La insubordinación de la Policía, más allá de sus demandas inmediatas, desnuda por lo menos cuatro cosas sustanciales:

1. Mientras el gobierno se ha dedicado exclusivamente a atacar y deslegitimar a los sectores organizados como el movimiento indígena, los sindicatos de trabajadores, etc., no ha debilitado en lo más mínimo las estructuras de poder de la derecha, ni siquiera dentro de los aparatos del Estado, lo que se ha hecho evidente por la rapidez con que reaccionó la fuerza pública.

2. La crisis social desatada hoy día también es provocada por el carácter autoritario y la no apertura al dialogo en la elaboración de las leyes. Hemos visto como las leyes consensuadas fueron vetadas por el Presidente de la República, cerrando cualquier posibilidad de acuerdos.
3. Frente a la crítica y movilización de las comunidades en contra de las transnacionales mineras, petroleras y agro-comerciales, el gobierno, en lugar de propiciar el dialogo responde con violenta represión, como lo ocurrido en Zamora Chinchipe.
4. Este escenario alimenta a los sectores conservadores. Ya varios sectores y personajes de la vieja derecha pedirán el derrocamiento del gobierno y la instauración de una dictadura civil o militar; pero la nueva derecha, dentro y fuera del gobierno, utilizará esta coyuntura para justificar su total alianza con los sectores más reaccionarios y a los empresariales emergentes.

El movimiento indígena ecuatoriano, la CONAIE, con sus Confederaciones regionales y sus organizaciones de base manifiesta ante la sociedad ecuatoriana y la comunidad internacional su rechazo a la política económica y social del gobierno, y con la misma energía rechazamos también las acciones de la derecha que encubierta forma parte de un intento de golpe de estado, y por el contrario seguiremos luchando por la construcción del Estado Plurinacional con una verdadera democracia.

Consecuentes con el Mandato de las comunas, pueblos y nacionalidades y fiel a nuestra historia de lucha y resistencia contra el colonialismo, la discriminación y la explotación de los de abajo, de los empobrecidos, defenderemos la democracia y los derechos de los pueblos: ninguna concesión a la derecha.

En estos momentos críticos nuestra posición es:

1. Convocamos a nuestras bases a mantenerse en alerta de movilización en defensa de la verdadera democracia Plurinacional frente a las acciones de la derecha.

2. Profundizamos nuestra movilización contra el modelo extractivista y la implantación de la minería a gran escala; la privatización y concentración del agua, la expiación de la frontera petrolera.

3. Convocamos y nos sumamos a los diversos sectores organizados a defender de los derechos de los trabajadores, afectados por la arbitrariedad con que se ha conducido el proceso legislativo, conociendo que son reclamos legítimos.

4. Demandamos del gobierno nacional a deponer toda actitud de concesiones a la derecha. Exigimos que abandone su actitud autoritaria contra los sectores populares, a no criminalizar la protesta social y la persecución a los dirigentes; ese tipo de políticas lo único que provoca es abrir espacios a la Derecha y crea escenarios de desestabilización.

La mejor forma de defender la democracia es impulsar una verdadera revolución que resuelva las cuestiones más urgentes y estructurales en beneficio de las mayorías. En este camino la construcción efectiva de la Plurinacionalidad y el inmediato inicio de un proceso de revolución agraria y desprivatización del agua.

Esta es nuestra posición en esta coyuntura y en este periodo histórico.


Marlon Santi PRESIDENTE CONAIE

Delfín Tenesaca

PRESIDENTE ECUARUNAIR

GARÍFUNAS, GARÍNAGU, CARIBE

Reflexiones desde la playa de Triunfo de la Cruz

Después de trece años de ausencia, volver a visitar la costa garífuna de Honduras ha sido una revelación. El Mitch, en 1998, barrió con pueblos y comunidades que se encontraban en las islas, cerca de los deltas de los ríos y en los esteros de las lagunas, destruyendo el Museo Garífuna de Tela, las cooperativas alimentarias de Tocamacho, las casitas del turismo comunitario de Guadalupe, y contribuyendo a la deforestación y, en particular, a la des-coquización de las playas con su secuela de desprotecciones de las viviendas. En la larga playa de Triunfo de la Cruz, esos maravillosos pinos de arena que he visto crecer sólo en la costa atlántica de Honduras, hoy pueden contarse con los dedos de una mano y centenares de garífunas han emigrado hacia el interior para escaparse de las inundaciones periódicas que se sucedieron después del huracán y porque la muerte de la mayoría de los cocotales les ha privado de algo más que de su fuente preferida de alimentación.
La muerte de las plantaciones de cocos que existían a lo largo de toda la costa garífuna, de Belice a Nicaragua, y que daban a sus pueblos una estética común, la recogida imagen de unos lugares donde la naturaleza es habitada y no enemiga, ha tenido un fuerte impacto socio-económico e identitario. El amarillamiento letal que diezmó los cocos de América Central entre 1995 y 2005, ha empezado a ser analizado por los miembros de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) como parte de una campaña de exclusión/expulsión de la cultura garífuna de la costa para que sus tierras beneficien al gran capital, después del Proyecto Turístico de Bahía de Tela, impulsado desde el gobierno en nombre del progreso con el saldo de dos numerosas comunidades desplazadas, la de Santa Rosa de Aguán y la de Nueva Armenia. El turismo, por un lado, y la extensión del monocultivo de la palma africana para la fabricación de aceite, por el otro, son, en efecto, dos de los rubros de mayor inversión de Miguel Facussé, uno de los hombres más ricos de Honduras y miembro de la lobby de inmigrantes fenicio-palestinos que desde la década de 1970 se ha enriquecido desmedidamente en el país, entre otras cosas mediante el despojo de los fondos de la Corporación Nacional de Inversiones, un intento nacionalista de impulso al estado y su economía, cuyas empresas de producción de alimentos, de turismo y de construcción de infraestructura el propio Facussé impulsó para realizarlas, luego quebrarlas y, finalmente, comprarlas como inversionista privado.
De Tela hasta Trujillo, la costa garífuna ha cambiado. Físicamente: los manglares se han reducido hasta desaparecer, de manera que los sistemas marinos y costeros se han debilitado, provocando el secamiento de los humedales, la erosión y la desprotección de las playas donde, aun con poco viento, las olas derriban árboles y devoran metros y metros de arena.  Y ha cambiado en sus formas organizativas. La mayoría de los pobladores decidieron defender sus mares, sus costas y su forma de vida, confrontando policía y sicarios a sueldo de los nuevos terratenientes, pero un pequeño número de garífunas se ha acercado a los partidos tradicionales, a las iglesias evangélicas o a los inversionistas privados, alejándose de sus comunidades, promoviendo la venta de las tierras costeras para la industria turística privada y la incorporación de las y los garífunas a la producción subsidiaria de bienes y servicios, rompiendo con ello la unidad étnico-política de la resistencia al desplazamiento y la defensa de los humedales y las costas.
Por supuesto, algunos cambios son considerados por la mayoría de los garífunas como anticomunitarios por motivos de confrontación política externa a las comunidades garífunas. Por ejemplo, el cálculo político/económico de la Organización para el Desarrollo Comunitario (ODECO) es interpretado por los miembros de OFRANEH y de Enlaces de Mujeres Negras como algo extraño a los propósitos de convivencia garífuna, debido al apoyo que esta organización ha recibido de parte del Proyecto Turístico de Bahías de Tela y porque no ha actuado contra el golpe de estado de junio de 2009 juntos con diversos sectores y pueblos del país. No obstante, el Enlace de Mujeres Negras, que desarrolla algunos proyectos de formación en colaboración con el Centro de Estudios de la Mujer de Honduras (CEM-H), no es bien visto por OFRANEH porque ha recibido fondos para el desarrollo de proyecto de financiadoras vinculadas a la embajada estadounidense.
Ahora bien, la Organización Fraternal Negra de Honduras es muy activa, funciona de manera horizontal, recupera el diálogo como forma de entendimiento político, no desarrolla ningún tipo de “liderazgo” (palabreja peligrosa que implica una definición de dirigencia política o social no horizontal entre miembros de una comunidad; las y los “líderes”, en efecto, son quienes deben dirigir a sus allegados, obedeciendo los mandatos de la cooperación internacional en función de las políticas públicas que impulsa) y es hoy la organización que más garífunas, mujeres y hombres, reconocen como suya. Las acciones concretas que ha impulsado han incrementado el sentido de cohesión de una población de casi trescientas mil personas que ya no vive sólo en comunidades de hombres pescadores y mujeres agricultoras, sino en ciudades con escuelas, universidades, fábricas, empresas y burocracia. Una población compleja, que ha demostrado históricamente ser capaz de adaptarse a cambios importantes sin perder su característica indómita y su análisis crítico de los sistemas políticos de dominación, confrontando tanto la extrema pobreza incrementada por los estragos del cambio climático como el reparto de la relativa  estabilidad de los sectores medios empleados en ciudades como La Ceiba y Trujillo.
Pequeños empresarios, profesionistas y estudiantes garífunas enfrentan y confrontan con el resto de los pueblos indígenas y negros de Honduras un racismo que actúa en el plano económico para mantener la identificación colonial de la pertenencia de clase con una identidad étnica asignada y con el sexismo (un discurso que caricaturescamente podría resumirse en que las mujeres son putas, los indios incapaces de desarrollo y los negros incompetentes y poco trabajadores, de manera que todos ellos se merecen ser tratados y estar en el lugar donde están). Al confrontar ese racismo con sus actuaciones en el campo de la vida que el sistema reconoce como propia de los sectores más desarrollados, diversifican la idea que se tiene de los pueblos indígenas y negros de América, sobre todo desde una perspectiva etnográfica.
Si bien doña Digna puede todavía afirmar que “ser garífuna es ser un dios vivo”, muchas más mujeres y hombres dicen hoy que ser garífuna es ser una médica en un hospital comunitario que cuando sus pacientes no tienen comida sale a pescar para ellos. Es decir una mujer que puede asumir momentáneamente el trabajo masculino de la pesca en mar, a la vez que cuida de los enfermos de manera integral, tal como ha aprendido a hacerlo en una universidad y por la transmisión de saberes femeninos comunitarios a propósito de la responsabilidad con el colectivo.
OFRANEH ha obedecido a la organización horizontal tradicional, propia de los consejos de ancianas y ancianos del pueblo garínagu, para impulsar proyectos de salud integral, populares, gratuitos y de la mejor calidad,; así como grupos de análisis del cambio climático, cooperativas alimentarias, espacios de educación intercultural y la radio comunitaria en lengua garífuna. La presencia de los médicos cubanos que llegaron a Centroamérica después del Mitch ha impulsado que un centenar de jóvenes mujeres y hombres garífunas se le acercara, dialogara con ellos y fuera a estudiar en la recién fundada Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de Cuba y formara en la comunidad de Ciriboya una Fundación para la Salud de Nuestros Pueblos, con un hospital como espacio físico de atención de pacientes y como escuela de formación de enfermeras locales, y con prácticas de visitas domiciliarias y comunitarias. El actual director de la Fundación, el doctor Luther Castillo, médico internista y especialista en medicina familiar por la ELAM que afirma que la suya “no es una profesión, sino una pasión”, empuja su atención médica al análisis económico y ecológico de la condición de salud. En la actualidad está impulsando un proyecto de producción y distribución comunitaria de ollas solares de bajo costo que, además de proporcionar agua hervida a 100 grados y comidas higiénicas, sostiene en la práctica la no deforestación y la atención de las patologías de la espalda ligadas al transporte de la leña para cocinar.
Para las mujeres garífunas, que se agruparon en La Esperanza de las Mujeres Garífunas o Oundarunipara, una organización cuyo nombre en garífuna es Hemenigui Hiñariñu Garinagu y que se ha constituido en la comunidad de Cusuna, Municipio de Iriona, departamento de Colon, en diciembre del 2009, el proyecto del hospital es de fundamental importancia para la vida y la sexualidad de las mujeres, expuesta al constante movimiento de sus maridos y, como ellos, acostumbradas a una libertad de movimiento y de expresión corporal poco común entre los pueblos indígenas. Se pronuncian en todos los foros nacionales e internacionales contra el “plan de aniquilar” el Hospital Garífuna de Ciriboya que, según su análisis, lleva a cabo el estado hondureño para controlar, cuando no limitar abiertamente, la lucha en contra del VIH/SIDA.
Oundaruni es un espacio de articulación de las mujeres de base del pueblo garífuna y su apoyo al hospital se sostiene en una posición doblemente autónoma, como mujeres y como miembros de una comunidad que necesita protegerse de los embates de políticas de aniquilamiento de las poblaciones indígenas, propias de un renovado plan económico que recupera métodos e ideas colonialistas de hace 500 y hace 200 años.
Otras mujeres garífunas, desde un trabajo paralelo y en grupos mixtos, en asambleas constantes y en diálogo con otros pueblos indígenas de Honduras, utilizando a las redes de apoyo y de solidaridad de hombres y mujeres biólogas, economistas, agrónomas, ingenieras que OFRANEH impulsa, se han dado a la tarea de analizar las consecuencias del “lasansihan dan”, el “cambio climático”, cuyas efectos nocivos están sufriendo.
En un estudio publicado en 2010 como El cambio climático y sus consecuencias en las comunidades garífunas de Honduras (Ediciones Guardabarranco, Tegucigalpa), OFRANEH afirma que la destrucción de las cuencas hidrográficas y los humedales y la pérdida de los cocos han sido factores que han contribuido a la vulnerabilidad que sufren en la actualidad la gran mayoría de las comunidades negras hondureñas.
La histórica atención que las comunidades garífunas otorgaban a la limpieza del mar y los campos de cultivo, con sus prácticas de retirar los baños de la playa y no dejar desperdicios cerca de las fuentes de agua potable y las cocinas, hoy redunda en un análisis detallado del por qué de la erosión costera, la sedimentación de los deltas de los ríos, la desaparición de los manglares han incrementado el número de desplazados ambientales garífunas. Sus análisis son eminentemente políticos, pues no hacen depender el empeoramiento de las condiciones concretas de su vida de un motivo metafísico o de una realidad inexplicable, sino explican  porqué “el derroche de recursos energético al que se han habituado los países desarrollados, tiene como resultado la destrucción de los países más pobres del mundo: las Islas del Pacífico Sur, el Cordón Subsahariano de África, la costa del Caribe Mesoamericano y las islas de las Antillas, son los lugares más afectados […] La huella de carbono (emisiones de gases de invernadero tales como el dióxido de carbono) de las comunidades garífunas es casi inexistente, pero la costa norte de Honduras es considerada como el segundo lugar en el planeta más proclive a ser castigado por las consecuencias del cambio climático”.
Que las y los garífunas estudien el Índice de Riesgos Climáticos del Globo 2010, elaborado por la organización German-Watch, y sepan que ésta considera a Honduras después de Bangladesh como el país que ha sufrido mayor número de víctimas ante las consecuencias de las inundaciones en la última década (seguramente el índice todavía no tomaba en cuenta los efectos de los últimos monzones sobre Paquistán), es una prueba más de la relación entre organización comunitaria, voluntad de entendimiento y capacidad de analizar las transformaciones del medio ambiente y la historia para adaptarse a ellas manteniendo la propia autonomía.

Reflexiones desde Tegucigalpa cuando al llegar nos enteramos de la intentona policiaca de golpe de estado en Ecuador. Respuestas o preguntas a la pregunta de un alumno
    
Amorcito,
estoy en Tegucigalpa. Llegamos ayer por la tarde y estuvimos hasta altas horas de la noche pendientes de la intentona de golpe en ecuador. Tengo muchas lecturas de los hechos, aunque ninguna me convenza totalmente. Algunas preguntas mías, le parecieron disparatadas a las y los compañeros hondureños que están en Resistencia desde hace un año (algunos enloquecieron y llegaron a llorar porque aquí no se ha podido resolver la situación de violencia institucional, arbitrariedad y presencia militar, mientras en Quito Correa -apoyado por militares leales y armados- resolvió la crisis en 9 horas, con un evidente triunfo de su proyecto).
Ahora estoy pensando en cosas tan disparatadas como:
a) ¿por qué la policía? ¿Te acuerdas de que en Oaxaca era la policía y no el ejército el que levantó un cerco militar para controlar nuestros buses desarmados cuando íbamos rumbo a Copala? Sólo llevábamos 37 toneladas de alimentos ¿por qué éramos tan peligrosos? ¿por qué un despliegue que quería ser aparatoso y no militar a la vez, para despistarnos?
b) ¿Es una estética la de los policías y los militares? ¿Qué lectura hacer del traspapelamiento de las tareas represivas? ¿Se trata de limpiar la imagen del ejército, de la fuerza estatal, del machismo de la figura presidencial, de la propuesta democrática confrontando a los milicos buenos con los malos policías?
Tons en México ¿cómo hacer olvidar que los Zetas son militares que se cambiaron de bando? ¿O nunca se cambiaron?
Qué seriedad, qué valor físico, qué presencia personal la de Correa. Ni una mala palabra, nunca los llamó "hijos de puta", nunca una mención misógina como esa, nunca una descalificación, pero un enojo y un arrojo de "macho" que seguramente han gustado a mujeres y hombres patriarcales. A mí también me impresionó. Ahora bien, ¿es la escuela de Chávez la de contar con "el ejército del presidente" a la hora de los golpes?
Necesitamos dialogar todo esto y analizarlo desde las voces que se escuchan unas a otras, sin prejuicios de por medio. Espero noticias de don Fernando Sarango, rector de la universidad del pueblo kichwa, y de mi amiga Jenny Londoño, feminista ecuatoriana. Prometo compartirlas.
Personalmente, debo confesarte que América Latina rebasa a cualquiera. Es para enloquecer este mundo. Aquí se mata a un profesor de música a tres cuadras de la casa, nadie sabe por qué, pero todos culpabilizan a la víctima por haber muerto: se resistió, no le entregó todo de inmediato, se puso nervioso, vete tú a saber qué hizo. La cosa es que las vícitmas de asesinato, de violación, de robo, ahora son las culpables de los delitos que se cometieron en su contra. Sólo falta que digan eso de las tres muchachitas asesinadas en Siguatepeque antenoche, alumnas de la misma escuela donde otras tres muchachitas denunciaron al  profesor Duarte Baires (que no ex-director de la escuela, me equivoqué) acosador y pedófilo (es decir, amante de menores de edad, de niñas o niños, agresor sexual atraído por la juventud de sus víctimas). Sí, sólo falta que digan que las tres muchachas que se atrevieron a denunciarlo y las tres muchachas asesinadas son destructoras del bienestar y la paz de una familia (la de su verdugo, con la "pobre" esposa y los "pobres" hijitos que están del lado del padre potencial violador) y, por ende, malditas traidoras de la institucionalidad misógina y merecedoras de haber sido acosadas y asesinadas.
El feminicidio resulta ser una clave para entender toda la violencia social. También la política.
América Latina duele, enloquece. Helena está alterada, yo también. Es difícil vivir en un país que resiste a la violencia cotidiana que se ha hecho común tras el golpe de estado, mirando por televisión cómo las derechas ecuatorianas -con el apoyo de todas las derechas racistas, neoliberales, de privilegiados coloniales- intentan dar otro golpe de estado utilizando a hombres en armas que no son sino cuerpos para la muerte.
Queremos otra vida. Otra estética. Queremos poesía que cura. Y un poco de sol en montañas algo más secas que estas tierras empapadas de tormentas tropicales.

Caribe hondureño
Tuc-tuc hondureño :D

Casas destruidas por las lluvias

Carreteras de Honduras

Playas del Caribe hondureño

Caribe hondureño

Oficina del hospital garífuna


martes, 28 de septiembre de 2010

CABAL, CHEQUE, PURA VIDA

HONDURAS DESDE EL AUTO DE ZOILA
¿Cómo decir en mexicano lo que es cabal en Guatemala, cheque en Honduras y pura vida en Costa Rica? ¿Cómo expresar algo que es una síntesis para decir que todo está bien, que se puede aguantar y que nos da fuerza para seguir, mezcla entre órale, chingón y de acuerdo? Es que Honduras está cheque porque en cualquier rincón de este país surgen formas de responder a la brutalidad de los ricos y la estupidez de los militares que dieron el primer golpe de estado de la era neoliberal.
Ante el poderío de la familia de Efraín Duarte Baires, profesor pedófilo, es decir acosador de menores, del Instituto Dr. Genaro Muñoz Hernández de  Siguatepeque (Ciudad de las Mujeres, la bautizó un nahuatleco perdido por ahí), los estudiantes se pusieron en huelga. Las cuatro muchachas acosadas hasta la molestia lo denunciaron, denunciando de paso que sus amiguitas, amiguitos y el director de su instituto, Melvin Adalid Martínez, por defenderlas están enfrentando amenazas de muerte, llamadas a la policía y el sindicato magisterial. Es que los sindicatos se niegan a entender que el acoso sexual es un delito, que toda mujer o niña/o vale lo que un macho adulto y que el machismo en estos países pobrecitos es tan jodido como el hambre, explica el papá de Melissa, don Joaquín, desde lo alto de sus 70 años, de los cuales 48 años en la docencia y la dirección escolar.
La familia del acosador tiene militares y abogados entre sus miembros. Las madres de las estudiantes son humildes. Cheque: nadie se va a rendir ni va a aceptar buenas notas para una beca a cambio de retirar la denuncia.
Estamos dándole la vuelta a Honduras. Zoila nos ha prestado su auto, que ella no usa porque estacionar en Tegucigalpa es demasiado complicado. Ni hablar de manejar por sus calles. Es que en el antiguo cerro de plata (Tagus Galpa, en lengua lenca, eso significa) se abren boquetes, se hunden avenidas, se caen estadios.
Cheque. Zoila es generosa como los frutales hondureños y lo que tiene lo comparte.
Y cabal, salimos de Tegucigalpa. Llegamos a Comayagua, la segunda capital de esta provincia de Honduras que, según los jesuitas del siglo XVIII, muchos de ellos mexicanos, era la provincia más pobre del imperio español en América. Probablemente por caliente, digo, pero mis comentarios contra el pegosteoso y sucio calor del trópico les caen muy mal a Melissa y Helena que son iguanosas. Podrían moverse en el mundo anfibio de los 40°. Podrían comer y bailar en él. Yo mal sobrevivo al calor sólo si no hago nada. Nada quiere decir nada: pensar es una actividad que en el calor me es imposible.
Comayagua es bella. Colonialona, pues. Cualquier idiota de la secretaría de turismo en México la convertiría en “pueblo mágico”. Así se matan los más bellos pueblos de México: plástico sobre estética pura, frenesí alcohólico de tarde de sábado para hijos de papá narcos o panistas. Todo da igual, todo se vende, todo es historia para el mercado, sea cultura nahua, chichimeca o ñañú la que subyace a las piedras: Zacatecas, Real de Catorce, Xico, Real del Monte, Malinalco, Coatepec….
Y Gracia, en el departamento de Lempira, es todavía más bella. Fue la primerísima capital de esta provincia de la otra Capitanía General de Guatemala. Claro, sus cas y jardines han sido recuperados por el cooperativismo español, por la Junta de Andalucía, por lo que sea neocolonialismo con rostro buenaonda que tape las maldades de Bilbao Vizcaya, Telefónica o Repsol.
Cheque: en Honduras toda la resistencia sabe lo que es neocolonialismo. Su otro nombre es irrespeto.
Y en la fría Intibucá, deliciosamente verde, llena de coníferas, con hongos sabrosísimos que crecen bajo las coníferas, el pueblo lenca se organiza, discute, se pasa la palabra, construye comprensión de la realidad al observarla juntas y juntos, mujeres y hombres, sabias, niños, campesinas, dirigentes, cargadores de leña, curanderas. No se puede hacer ningún cambio si no se combate a la vez la miseria, el machismo y el racismo, dice Berta Cáceres, dirigente de su pueblo, integrante de él. Pelea contra las represas, contra la privatización del uso de los recursos hidráulicos, contra los cortes de carreteras, contra la idea que el progreso es una buena cosa. Hija de la que fue la primera presidenta municipal de Esperanzas, mujer y lenca, quien antes y después de su cargo político fue partera y trajo más de 4000 niñas/os al mundo obligando a los padres a asistir al parto porque “sólo conociéndolas los hombres van a aprender nuevamente a respetar a las mujeres, como antes de la Colonia”, pues hija de ese mujerón Berta es otra bruja lenca capaz de prever que del diálogo se organiza una sociedad más justa que la actual.
Y del frío al calor, pasando por valles donde hay lagunitas de donde con cada tormenta salen disparados peces que llueven en Yoro; pasando por árboles frutales, cooperativas campesinas, ventas del mejor café de Centroamérica (sí, mil veces sí: en Honduras se bebe buen café). Hasta la costa atlántica donde en 1797 llegaron esos garífunas libertarios, que son caribes y son negros, sin poder renunciar ni a una mínima parte de su ser mestizos fuera de todo control.
En Tela, en Ceiba en Cirigoya, las y los garífunas construyen una salud para todos y todas. Médicos  formados en Cuba que saben que el derecho a la salud es un derecho humano y por lo tanto no puede venderse ni comprarse, debe garantizarse. Luther Castillo dirige el Hospital de Cirigoya, lo hace desde la libertad. Lo acompañan estudiantes que van y vuelven de Cuba, que nunca tuvieron la oportunidad de estudiar en ningún otro lugar de América Latina y ante los cuales llegan ganaderos que lloran de dolor y que ellos y ellas atienden. El hospital se mantiene de donaciones, también la de las estudiantes del Seminario de Feminismo Latinoamericano de la UACM, donación chiquita chiquita, es bien aceptada y conmueve. Es que los pueblos tenemos todos algo en común, dice Luther.


 Fran y Meli


Zoila del carro.




 Calles de una Hondura derrumbada por las lluvias. (La Esperanza y carreteras).
Los zapatos criticados por todos pero amados por mi.



 Primer Hospital Popular Garífuna de Honduras en La Ceiba


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Cantan las calles de Tegucigalpa, son poetas los muros y las mujeres

Tegucigalpa

Tegucigalpa de barro y humo             
fauna humana enloquecida               
Tegucigalpa sin canteras               
de misteriosas callejas                 
y de balcones sin flores               
puentes de ida y vuelta                 
al más allá de lo inevitable           
con sus remedos de ríos                 
que apenas ruedan al mar               
Tegucigalpa marginada y rota           
Tegucigalpa de privilegios             
contraste de mis contrastes             
depósito de miseria y lágrimas         
arrastrando mi tristeza                 
en esas calles ya conocidas             
mil y mil veces recorridas             
capital de la ignominia                 
de la estúpida política                 
capital de mis enredos                 
del amor y el desamor                   
Tegucigalpa conmigo                     
Tegucigalpa contigo                     
ciudad mía pero ajena                   
ciudad de nadie pero amada             
dejaste cicatrices                     
en un cuerpo otrora hermoso             
otrora limpio                           
ahora viejo                             
cuando te adopté conmigo               
fue tu prioridad                       
atrapar mis pies vagabundos             
cortar mis alas                         
y transformar mi vivir intenso         
en esta loca sedentaria                 
sola solita sola                       
pero no cortaste mis manos             
para escribirte                         
para cantarte                           
Tegucigalpa de noche y día             
cómo me dueles toda                     
mi canto                               
eterno lamento                         
por esas horas                         
sola y perdida                         
¡ay! Tegucigalpa de mis amores         
de mis sueños                           
de mis ideales y penas                 
de los estancos unidos                 
de la siempre ciudad mía               
Tegucigalpa                             
implacable conmigo                     
sin respetar ni perdonar mi juventud   
envejeces pero aquí conmigo             
aquí loca y leal                       
cloaca testigo de mis tragedias         
así sucia o limpia                     
bonita o fea                           
grande o pequeña                       
me iluminas                             
aunque tenga tristes mis días           
y yo aquí amándote                     
odiándote                               
emborrachándome                         
pelear con todos                       
vivir aquí me obliga a algo             
a vociferar llorando                   
a amar odiando                         
a subsistir                             
¡ay Tegucigalpa de mis amores!
Juana Pavón
Y las Feministas en Resistencia de Honduras no se rinden. Salen todas las noches a hacer pintas en los muros de una ciudad que se atrinchera después de las 8 p.m., debaten sobre las formas de seguir en lucha, cuáles caminos les convienen al pueblo, qué debilidades conlleva haberle apostado a las políticas públicas para la reivindicación de sus derechos renunciando a su autonomía, qué peligro esconde la formación de "líderes" para un movimiento que nació de la horizontalidad de todas las mujeres.

Ellos
_
Ellos no comprenden, Madre,
ellos no te han visto
sangrar como nosotros
ellos no vieron los buitres
sacarte los ojos
los perros
desgarrarte
ellos no oyeron tus gritos de angustia, Madre
Él nunca pudo entender mi ira
porque no te vio retorcerte
en la montaña
no te vio las manos quebradas
los labios rotos
el vientre hinchado de moretones
la vulva reventada
Él no te ha visto nunca, Madre,
él sólo tiene ojos para sí mismo
los edificios altos
y la corbata del domingo
No podía entenderme el alma hecha pedazos
porque no ha visto tus ojos desterrados
perdidos en el aire
ávidos de color
Él no ha limpiado tus manos desgarradas
No sabe el significado de un pañuelo blanco
o una canción lejana
o los colores de tu falda
Él no conoce el terror del silencio
La sensación helada de la sangre de los otros
sus gestos
sus gritos
sus cuerpos carcomidos en los escombros
sus cuerpos
tirados uno sobre otro
bañados de gasolina
Nunca olió la carne humana ardiendo
los peces en el aire
Amanda Castro
El 28 de septiembre, saldremos con ellas y los hombres de la resistencia a una marcha por el derecho al aborto libre y gratuito en toda América Latina, entendido como derecho a ejercer la propia libertad sobre nuestros cuerpos y nuestros proyectos de vida. Sin derecho al aborto no hay ética, en cuanto no hay opción a la buena vida, opción al bien vivirla, al decidirnos por lo que consideramos un bien o un mal menor.
Las artistas y los artistas también actúan diario, leen poemas, pintan en las calles, intentan un registro de las imágenes de la resistencia, de la represión, de las expresiones creativas de un pueblo en lucha. Llevan que zanahorias, que papas, que apios, que trozos de carne a las madres de los barrios para que alimenten con sus ollas comunes a esa resistencia que no le otorga ningun derecho de representación al gobierno de Porfirio Lobo.
Algunas mujeres me gustan
El olor de sus cuerpos
las espirales del pensamiento
los tonos de sus voces
Melissa Cardoza
Y ni hablar de las y los estudiantes: sus marchas están prohibidas, son de antemano prohibidas, pero esas muchachas salen con sus cantos, sus cuerpos volcado a la risa de quién sabe qué razón, pero razón rebelde.
En este país, donde el debate sobre la no violencia es realmente de altura -no mamadas de buenismo, sino preocupación por la vida de las y los integrantes de la resistencia, de los sindicatos, de los barrios, y que asume la responsabilidad de definir qué es la autodefensa en asambleas donde todas y todos tienen la palabra- las y los estudiantes son los únicos que salen a pelear con la policía piedras y bastones en mano; en dos ocasiones la repelieron de la universidad, la tercera fueron derrotados por la propia rectora que la mandó llamar (y algunos de nuestros brillantes filósofos amigos, como Ramón Romero, la secundaron).
El día de la Independencia de Centroamérica, que se festeja el 15 de septiembre, un grupo de músicos, Café Guancasco, iba a dar un concierto en San Pedro Sula. Son músicos de extracción popular, buenísimos, que tienen una gran cantidad de seguidores e interpretan los sentires de sectores muy diversos de la población: campesinos, maquileras, carpinteros, amas de casa. Antes de sus conciertos toman la palabra poetas, actrices y actores que recitan poemas y parlamentos de obras conmovedoras, niñas y niños que suben al escenario para mostrar y explicar sus dibujos. En ese escenario pacífico y festivo, la policía llegó a disparar más de mil cartuchos de gases lacrimógenos, matando de sofocación a un anciano, y rompieron instrumentos y altavoces, amén que la mano de un músico, según una dinámica que iniciaron hace un año cuando empezaron a romperles las manos a los estudiantes de cirugía que habían demostrado simpatía por la Resistencia al Golpe (¿lo aprendieron de esos conquistadores que en el norte de México, en el siglo XVI, le cortaban el dedo pulgar a los chichimecas para que no sigueran tensando sus arcos?, ¿matar campesinos es una forma de continuar con la empresa de occidentalización forzada de América?).
Con esa misma actitud de llegar a golpear para sembrar muerte y desconcierto, menos de un mes antes, después de un acto de artistas e intelectuales a favor de la resistencia, y de una manifestación de apoyo a las campesinas y campesinos de la COPINH, al Consejo de Ancianas y Ancianos del Pueblo Lenca, a las poetas y cantantes feministas, la policía entró a un barrio y disparó sobre 18 carpinteros, todos jóvenes, todos comprometidos con su barrio, y luego les echó la culpa a los mareros (Salvatruchas, M18, no importa, de todas formas presuntos integrantes de bandas delincuenciales que regresaron a Centroamerica desde Los Ángeles, California, donde habían sido entrenados por el FBI contra los grupos de chicanos antirracistas, al finalizar las guerras de liberación nacional, a principios de los años 1990). En toda América latina, y en México principalmente, sabemos que construir a unos delincuentes como los culpables de todos los males de la nación, tiene muchas implicaciones políticas.
las mujeres somos esa multitud
de mariposas - gatas - panteras
y brujas del mundo

parimos y no parimos
y hacemos del amanecer
arrullos de bocas frescas
sacudimos el mantel
y en cada cuerpo erotizado
emprendemos
la lucha cotidiana

somos bandera -himno - brassavola
y toda la belleza
enredada en bugambilias

vendemos fuerza de trabajo
cuidamos la prole
rompemos la nostalgia
y entre llanto y llanto
volvemos a empezar

matria es
amor, lucha, fuerza. tempestad
mujeres
con olor a fogón - yuca - maíz
conciencia y pasión
somos estrellas
luminosas y ardientes
cuando olemos opresión

la patria es matria

Blanca Guifarro
Honduras enseña, enseña mucho. Debatir sobre qué es un pueblo en la desaparición del estado-nación, qué es la represión de una voluntad política, qué significa la resistencia política pacífica, aprender a escuchar todas las voces, a analizar qué pone en riesgo el cambio de las alianzas económicas para una región [por ejemplo dejar la SICA, Sistema de Integración Centroamericana, órgano colegiado que requiere de la presencia de todos los miembros de la unión centroamericana en la OEA para pedirles fondos al FMI, a la Cooperación Europea, o a cualquier instancia internacional -¿será por eso que Funes pretende reconocer, reconocer, reconocer al golpista Porfirio Lobo para que vuelva a la OEA?- por el ALBA, sistema de integración latinoamericana que se sostiene en el intercambio de bienes necesarios en la región]; pues, debatir, escuchar y analizar son instrumentos de una nueva política, una política que revoluciona la idea de un dirección unitaria y autoritaria, partítica, de un movimiento. Algo que las viejas y viejos marxistas dogmáticos deberían aprender a respetar y reconocer.




                                               Chepos quiere decir Tiras en Honduras.


                                                          Luchamos por ti PUEBLO.




                                                      Blanquito no pintes mañana vuelvo.



martes, 21 de septiembre de 2010

De San Salvador a Tegucigalpa

Todas aquellas que piensan que este año seré muy, muy disciplinada nomás porque estoy haciendo de mi sabático un año de investigación vivencial, caminada, a la escucha de ideas de otras mujeres, sepan que es cierto pero.....

AHORA ESTOY FELIZ PORQUE ESTOY ESCRIBIENDO

Novela, por supuesto.

El placer de la palabra, la explicación narrativa que sólo se lee en la dinámica del construir frases. Placer del decir, gozo. Tiempo suspendido, como un orgasmo que no acaba.
Orgasmo: control del placer para incrementarlo; deseo y miedo de no alcanzarlo; suspención del ritmo de respiración; frotación y fantasía. Y concreto estar con dos dedos sobre un teclado caliente -escribo con dos dedos, nunca estudié para secretaria.

Para la academia siempre hay tiempo, el decir programado es nuestra nueva cárcel.
Cárcel posmoderna a la que las mujeres luchamos para entrar.
Cárcel que, ay de nuestras historias milenarias de encierros, a muchas produce placer.
Academia como monasterio.
Academia como matrimonio.
Academia como postríbulo.
La academia se parece a las amenazas/consejos de los viejos conservadores: ¿de qué vas a vivir si te dedicas a la escritura? De no ser tan cobarde hubiera siempre gritado la verdad: ¡De la vida, mierda!
O de no ser, también, tan entrañablemente una historiadora: La concreción, el principio de realidad, como lo llama mi amiga María del Rayo, nunca me ha permitido tirar todas mis seguridades -todas las carcelitas que me dan seguridad- por la borda.

Pero ahora estoy en Tegucigalpa (Tegucigolpe le dicen las Feministas En Resistencia).
En Guatemala he escuchado a las mujeres más interesantes en años: novedosas, fuera de toda corriente, principal o afluente que sea, analistas de su aquí y ahora, crítica del racismo vivido en carne propia, críticas del machismo católico construido en 500 años de colonialismo, fortalecedor de culturas patriarcales anteriores, sumado a mandatos de control popular, también vivido en carne propia. lesbianas mayas, libertarias mayas, deconstructora del lugar social de las mujeres garífunas, mestizas en procesos de des-latinización.

En El Salvador me he percatado de la libertad narrativa de los pinceles de las mujeres. ¡Qué pintoras las salvadoreñas!!! Qué narradoras de la realidad: todas deberíamos tener el derecho de ver los paisajes, las infancias retratadas, las abstracciones íntimas de Rosa Mena Valenzuela. Y es que en ese paísito -el más pequeño de América... y el más abarrotado- hay pintores magistrales, no sólo el genial Salarrúe, también Carlos Cañas (a quien entrevisté hace más de veinticinco años y cuyo cuadro, entonces escondido en su estudio, está ahora colgado en el Museo Nacional de Arte, prueba de que el arte puede dar memoria histórica porque interpreta el horror tanto como la esperanza) y mi amigo Oscar Soles. Pero, caray, qué pintoras: desde la viejísima Ana Julia Álvarez, pasando por Zélie Lardé y Julia Díaz, mujeres que pintaron aunque en sus tiempos el reconocimiento no era seguramente algo que le tocara a las mujeres, hasta interesantes jovencitas, salvadoreñas de nacimiento o de adopción.

En El Salvador, el arte me ha salvado. Y la presencia de nuestra buena amiga, la feminista Mercedes Cañas. Porque por lo demás: qué decepción el paisito que después de veinte años de dizque paz -la paz de las maras, la paz de la violencia callejera, la paz de la delincuencia fomentada desde el estado para decir que nada se puede hacer en un país de violentos- ha finalmente ganado las elecciones. Con un partido cuyo nombre remite a los sueños de una revolución transformadora:  FMLN. Un partido que tiene a un periodista de CNN como presidente, un hombre casado con una brasileña que por motivos de supuesta testosterona nacional cree que puede interpretar la música, la pintura, la literatura salvadoreña y actúa como buena esposa de presidente: despótica, ignorante, todopoderosa. Un país que no le ha apostado a una moneda regional, a un mercado regional, a la integración de una democracia popular regional. Para muestra un botón: la moneda salvadoreña es el dólar estadounidense.




Ahora estamos en Tegucigolpe. Ayer un  pedazo del Estado Nacional, un lugar público, popular, de grandes concentraciones de estado, se le vino encima a un taxista que murió, a otros dos que se salvaron, y a cinco transeúntes que quedaron muy mal heridos. Ni modo que no piense que éste es el costo de la corrupción. Ni dios ni falsos discursos de globalización (ese que la corrupción es un fenómeno global, en todo el mundo sucede, no hay nada qué hacer.... ya saben, estos discursos todas los hemos oído de nuestras madres, de la televisión, de los curas, sirven para que no pensemos que nos acompañarían si decidimos actuar, sirven para justificar que no harán nada). Nada de eso: el Estadio Nacional se le vino encima a los transeúntes de Tegucigalpa por los mismos motivos por los que las carreteras de Guatemala son arrasadas por aludes, en las calles del DF se abren boquetes y las presas de todo el mundo se desbordan: corrupción. Es decir, ahorros sobre la seguridad de las y los demás: varillas demasiado delgadas, cemento con demasiada arena, piedras porosas que cuestan menos y permiten un ahorro sobre los fondos públicos que va a bolsillos privados.

Estoy en Tegucigolpe y me encuentro con mujeres maravillosas, dialogo con ancianas y ancianos, conozco a maestras que desde hace 14 meses están en la resistencia. Su libertad me da libertad: yo escribo, escribo, escribo. Historias de amor, inventos, realidades vividas y reelaboradas desde el recuerdo que es siempre mentiroso y explicativo a la vez. Se escribe porque vuelven las ganas de vivir, de aferrarse a la palabra. se escribe porque de no hacerlo sería triste este sol que brilla tras la lluvia como un niño travieso que seduce después de haberle prendido fuego a la palapa de los instrumentos de labranza.

















ESTOY EN TEGUCIGOLPE Y ESCRIBO, ESCRIBO, ESCRIBO COMO UNA ESCRITORA QUE HA SIDO PUESTA EN LIBERTAD

El domingo, por ejemplo, estuvimos con una anciana hermosa, doña Pascuala de Opalaca, es decir Pascuala Vásquez, coordinadora del Consejo de Ancianas y Ancianos, memoria viva del pueblo lenca. La señora no mide ni un metro y cuarenta, tiene algo así como "me acerco a los 70" (en palabras textuales), y es la guía espiritual de su pueblo, al que fue a representar a Guatemala, en una reunión de los guías espirituales de toda América, a la que -por supuesto- no fuimos requeridas (más bien nos dijeron de irnos para Honduras para que no nos acercáramos. Como somos feministas, Helena y yo entendimos perfectamente que no es que no nos quieren, nomás que no pertenecemos. Ojalá lo entendieran los hombres que nos acompañan y se ofenden porque no deseamos su presencia en las reuniones del "entre nosotras").

La escoltamos al aeropuerto de Tocontín, Helena, Melissa y yo. Su fuerza, su mera presencia es tal que nadie podía dejar de mirarla, y no sólo porque no usa zapatos -que no lo hace, porque ella con sus pies acaricia siempre a la Madre Tierra. Como no sabe leer, le pedimos a un señor miskito, don Doroteo, que la acompañara; el hombre casi se desmaya de la emoción: qué honor, qué honor repetía mientras le daba el brazo para que la viejita, que sube cerros como una cabra, se apoyara en él para sortear las escaleras eléctricas.  
Estábamos muy, muy emocionadas de haber tenido la oportunidad de saludarla mientras iba a subirse a los aire, ella que conoce cómo inicia la historia de la tierra. Doña Pascuala es la mujer que sabe hacer composturas, la que habla con los cerros, la que defiende los ríos de las empresas privadas que quieren construir represas que los desvían provocando desastres naturales... Doña Pascuala nos dijo: yo nací para luchar, se jodieron los golpistas.
Pero bueno, Melissa sabe describirla mejor que yo:

PASCUALITA POR LOS AIRES

Allá,  surcando el cielo, junto a don Doroteo, nuestra apreciada Pascualita realiza su primer vuelo en avión. La llegada al aeropuerto, su fila entre los corbatudos y las pelos planchados, todos blanqueados por el mestizaje nacional, ya fue un revuelo.
Con su metro y tanto de altura, su pañuelo colorido y los pies descalzos, Pascualita hace revoluciones donde se para.  Por si faltara más, trae su morralito donde se lee COPINH. La dirigente de los ancianos y ancianas del pueblo lenca no se ve nerviosa aunque como ella dice, sería mejor que fueras vos conmigo.
Ya en el mostrador, el joven que organiza su vuelo le busca una conexión directa porque le parece injusto que tenga que ir a San Pedro y llegar tan tarde,  da cuenta a sus compañeros y compañeras de que una mujer muy encargada e importante está ahí y que hay que darle toda la asistencia necesaria. Ofrece una silla de ruedas, pero como bien le dice un compa, No, si ella caminar, camina bien. Ah, pienso al ver al jovencito con el pelo engominado y camisa impecable, este no le vería el polvo a Pascualita, montaña arriba, allá en Opalaca. Observo a los demás que se muestran con esa importancia que la gente viajera se da en los aeropuertos, como miran de reojo nuestra escena y me digo: si les tocara verla con un micrófono enfrente.  
La señora de la migración dice: qué linda la viejita, con una cara realmente de ternura que parece le hace recordar a su abuela, seguro lenca; y la otra murmura, lo bueno es que no tiene que preocuparse de quitarse los zapatos. Lo cierto es que Pascuala Vásquez es la personaje del aeropuerto internacional de Toncontín este día.  Nadie es inmune a su paso ligero y su presencia mágica.   
Tan pocas veces una ve gente como Pascualita en los aeropuertos, gente que no sólo no habla inglés ni viste traje, sino que no ha ido a la escuela, pero sabe porque tiene la memoria completa de un pueblo luchador en su cabeza tapada;  que no entendería la diferencia entre una puerta de salida y otra, pero sí conoce de cómo fue el inicio del tiempo en esta tierra; que no le da importancia al rollito de billetes verdes, pero organiza voluntades para que sobrevivan los ríos de los pueblos indígenas; y que no le importa la aeronáutica civil porque tiene contacto directo con el de allá, señala su dedito torcido hacia el techo.
Y, no sólo, sino que le vale riata un pasaporte con nombre y edad porque ella sabe su identidad, que es como la de quién escribió una consigna en la marcha del 15 de septiembre: Nací para luchar, se jodieron los golpistas.  


melissa cardoza
20 de septiembre 2010.

Helena, que tiene la sana irreverencia de las adolescentes en el habla y la sana reverencia de las sabias en la imagen, la ha bautizado Pascualonji y le ha pedido permiso para sacarle una foto: